¿Es tan grave la tónica uterina?

El tono uterino es una cuestión que preocupa a una de cada dos mujeres embarazadas.

A menudo, el llamado hipertono uterino se convierte en motivo de inquietud para la mujer tras visitar al ginecólogo. Y es que, precisamente durante la exploración ginecológica, el útero se contrae (aquí también influye el componente psicológico) y el médico se fija en la presencia de tono uterino. Los especialistas occidentales ni siquiera diagnostican este síntoma en sus pacientes y, mucho menos, prescriben ningún tratamiento. El tono uterino se considera exclusivamente un fenómeno fisiológico.

Cabe destacar que en los libros de texto nacionales de obstetricia y ginecología tampoco encontrará la definición de «hipertono» o tono uterino elevado. Si se habla del tono uterino, es exclusivamente en el periodo del parto. Por cierto, la profesora Berezovska E. P. también confirma que el concepto de «hipertono» no existe en obstetricia, y que el tono elevado no es más que un estado fisiológico del útero durante el embarazo debido a la mejora del riego sanguíneo de las paredes uterinas (por lo que la pared posterior es más gruesa que la anterior) y a la «implantación» del óvulo fecundado (de ahí el diagnóstico frecuente de tono).

A pesar de esta diferencia tan radical en las opiniones sobre esta cuestión, proponemos analizar en qué consiste el tono uterino, en qué casos hay que temerlo y qué hacer para prevenir este estado.

Entonces, ¿qué es el tono uterino?

El tono uterino consiste en las contracciones musculares del útero que favorecen el parto, es decir, la salida del feto y la placenta al exterior. Dado que el útero es un órgano hueco de músculo liso, al que por naturaleza le es propio contraerse, el tono uterino es un estado muy natural.

Se considera normal que el útero se encuentre en un tono determinado (término médico: tono uterino normal), y no completamente relajado ni, por el contrario, demasiado tenso o rígido. Sin embargo, es evidente que el tono uterino, como necesidad fisiológica, debe aparecer directamente durante el parto; si se observa tono uterino durante el embarazo, se debe acudir al médico y averiguar la causa de este fenómeno.

Cabe señalar de inmediato que el tono uterino no es un diagnóstico, sino un síntoma. Por ello, observe el comportamiento de su cuerpo y sus sensaciones para poder comprender y sentir cuándo debe preocuparse por el tono uterino y cuándo no.

¿Se puede determinar el tono uterino por uno mismo?

Sí, podrá sentir el tono uterino por sí misma en cualquier etapa del embarazo.

En las primeras etapas del embarazo, si hay tono uterino, sentirá un dolor tirante en la parte baja del abdomen, dolor lumbar o en la zona sacroilíaca. En general, estas sensaciones serán muy similares a los síntomas de la menstruación. Recuerde cómo se sentía antes o durante la menstruación. Si experimenta sensaciones dolorosas similares o incluso más intensas en las primeras etapas del embarazo, acuda al médico.

En el segundo y tercer trimestre, estas sensaciones se complementarán con una «endurecimiento» del abdomen. El abdomen se vuelve duro, como una piedra; esto indica que el útero se está contrayendo. A partir de la semana 36 de embarazo, el endurecimiento del abdomen y el tono uterino también pueden indicar el inicio de las llamadas contracciones falsas (de entrenamiento). Por lo general, en esta etapa ya no suponen un riesgo para el embarazo.

Si en cualquier momento, además del tono uterino, observa un manchado sanguinolento, le recomendamos que acuda inmediatamente al médico.

Hagamos un pequeño resumen. ¿Cuándo se considera el tono uterino un estado fisiológico normal?

  • Cuando no hay otros síntomas que causen molestias;
  • Cuando el tono uterino es de carácter breve e irregular;
  • Cuando no hay manchados sangrientos.

Por cierto, el tono uterino se produce al estornudar, reír, durante el orgasmo o al realizar esfuerzo físico.

Incluso si se siente de maravilla, no está de más conocer los métodos de prevención del tono uterino.

¡El principal método de prevención del hipertono uterino es llevar un estilo de vida saludable! Recuerda que el descanso, la tranquilidad y la rutina diaria son la mejor prevención para la mayoría de los posibles problemas durante el embarazo.

Recomendamos:

  1. Evitar el esfuerzo físico excesivo (paseos al aire libre: ¡SÍ!, entrenamiento en el gimnasio: solo con permiso del médico). Recomendamos asistir a clases de natación.
  2. ¡Di NO al estrés y a la ansiedad! Solo tranquilidad y paz interior. Este estado de ánimo de la mamá beneficiará al bebé.
  3. Renuncie a los hábitos nocivos (tabaco y alcohol), ya que también contribuyen al aumento del tono uterino, especialmente en las primeras etapas del embarazo.
  4. Visite regularmente al ginecólogo durante el embarazo, y mejor aún, desde la fase de planificación del embarazo. Conozca las particularidades de su organismo antes del embarazo y esté preparada para posibles sorpresas.

¿El tono uterino supone un riesgo de aborto espontáneo? ¿Es así? ¿En qué consiste el peligro del tono uterino?

Las contracciones activas prematuras de los músculos uterinos antes del inicio del trabajo de parto (es decir, del parto propiamente dicho) en las primeras etapas del embarazo, concretamente en el primer y segundo trimestre, entrañan el riesgo de un aborto espontáneo, y en el tercer trimestre, de un parto prematuro. (Nota del autor: el primer trimestre es el periodo hasta la semana 14 inclusive, el segundo trimestre va de la semana 15 a la 26, y el tercer trimestre, de la semana 27 a la 40).

Para saber qué es un parto prematuro, lea el siguiente artículo.

No obstante, si se detecta a tiempo el tono uterino y se elimina la causa de su aparición, es posible salvar el embarazo, y los problemas surgidos en las primeras etapas no afectarán en absoluto al desarrollo y la salud del bebé. A pesar del estereotipo arraigado, no existe una relación directa entre el hipertono y la interrupción del embarazo. El tono uterino, como uno de los síntomas, solo indica la necesidad de corregir (posiblemente mediante medicación) la salud y el estado de la embarazada.

Si, por el contrario, la causa del tono uterino son enfermedades somáticas, patologías o anomalías en el desarrollo de los órganos genitales femeninos, será posible reducirlo significativamente o prevenirlo si se detectan estas alteraciones en la fase de planificación o en las primeras etapas del embarazo. Por eso es muy importante realizar un examen completo de la futura madre en la fase de planificación del embarazo.

De hecho, el aumento del tono uterino también supone un peligro para el bebé, ya que durante las contracciones uterinas se comprime el cordón umbilical y llega al feto una menor cantidad de oxígeno y nutrientes, lo que a su vez puede contribuir al desarrollo de hipoxia y hipotrofia fetal. Sin embargo, cabe señalar que la hipotrofia y la hipoxia fetales son diagnósticos muy graves y pueden desarrollarse en caso de desviaciones fisiológicas graves en el estado de la mujer embarazada.

Si ha detectado un tono uterino elevado, lo primero que debe hacer es acudir al médico. El tono uterino se puede diagnosticar mediante una exploración ginecológica, pero es preferible realizar una ecografía, ya que esta permitirá detectar patologías (tono uterino en la pared posterior o anterior de grado 1 o 2).

¿Cuál es la causa del tono uterino?

Recordemos que el aumento del tono uterino no es una enfermedad, sino un síntoma que indica la presencia de ciertas anomalías en el organismo de la mujer. Por lo tanto, las causas del tono uterino pueden ser:

  1. Trastornos hormonales. Se manifiestan con mayor frecuencia por una falta de la hormona progesterona o un exceso de algunas hormonas masculinas.
  2. Toxicosis grave en el primer trimestre, especialmente si hay vómitos frecuentes y abundantes. Las contracciones de los músculos del tracto gastrointestinal favorecen las contracciones de los músculos uterinos.
  3. Características fisiológicas de la mujer: presencia de anomalías en el desarrollo del útero. Las anomalías en el desarrollo del útero son cambios en la estructura anatómica del órgano debidos a alteraciones en el desarrollo intrauterino. Representan el 1-2 % del total de anomalías congénitas de los órganos genitales femeninos. Se detectan mediante exploración ginecológica y ecografía.
  4. Cambios estructurales en las paredes del útero (tumores, por ejemplo).
  5. Enfermedades somáticas (enfermedades del corazón, del hígado, de los riñones, etc.).
  6. Presencia de conflicto Rh. El tono uterino se produce cuando una madre Rh negativo rechaza un feto Rh positivo. La medicina moderna es capaz de controlar este proceso.
  7. Enfermedades infecciosas y procesos inflamatorios. Tenga en cuenta que deben observarse otros síntomas (picor y ardor, dolor, cambio en el carácter de las secreciones).
  8. Embarazo de feto grande o gestación múltiple. Polihidramnios. En estos embarazos se observa un estiramiento natural del útero, lo que provoca la aparición de hipertono.
  9. Esfuerzo físico intenso.
  10. Estrés y alteraciones del SNC.
  11. Abortos e intervenciones quirúrgicas previas al embarazo.
  12. Condiciones laborales nocivas (sustancias tóxicas, trabajo físico pesado).
  13. Hábitos nocivos: tabaquismo y alcohol.

En general, las causas pueden ser muchas, dependiendo de cómo reaccione nuestro organismo ante cualquiera de los factores (internos o externos). Por eso, escúchense a sí mismas y a su cuerpo, denle la oportunidad de hacer frente a la carga que ya se ha producido y de dar a luz a un bebé sano y feliz.

¡Cuídense mucho! Siempre su Sun Flower Family